
La variedad de trayectorias migrantes presentes en Costa Rica desde su independencia en 1821 dibujan la historia y la memoria de este país conocido por su 'neutralidad'.
Tras la guerra civil en 1948 se abolieron las fuerzas armadas, por ser un reducto de tranquilidad y estabilidad ubicado en una región muy castigada por guerras, dictaduras, violencia e injusticia, y por ser, a pesar de su tamaño, (51.100km² , poco más que la superficie de Aragón), uno de los países del mundo con mayor biodiversidad. La variedad natural es tal, que se dice que en un solo árbol de ciertas zonas del país hay más biodiversidad que en toda Suiza.

Si bien la construcción de la identidad nacional se centra en la idea del residente de la meseta central, el resultado de los movimientos migratorios es una realidad multicolor con interesantes fusiones culturales unida a la variedad de grupos indígenas presentes en el territorio (Bibris, Cabecares, Guaymies, Malekus, Borucas, Terrabas, Huetares, Chorotegas, Teribes, Miskitos y Sumos).